Pues nada, los que me conocieron antes de que iniciara mi formación de soporte informático, saben que yo no era partidario de Apple (excepción al iPod Classic del que hablaré en otra ocasión).

En la formación vimos ligeramente a configurar ciertas cosas en red sobre Windows interactuando con Linux y MacOS.

En mis primeras prácticas profesionales de la escuela estuve en una tienda. Pensé que no había sido de utilidad para mí, solo acomodaba estuches de celular, actualizaba anuncios de productos en Facebook Market y a veces tuve que hacer un par de configuraciones de software y varias instalaciones de MacOS en Macbook.

Solo en una oportunidad pude abrir una Macbook para cambiar algunos componentes, pero en ese momento no tenía la tienda las piezas. Pensé que había sido tiempo perdido.

Pero en cierto momento me hice de una Macbook súper lenta. La tienda iStore le daba 50 $ a su propietaria. Yo le dije que era un abuso. Finalmente la propietaria obtuvo un mejor trueque.

Compré un disco SSD de la misma capacidad y memoria RAM que le aumente de 4 GB a 16 GB. Y tan solo con esos cambios pequeños y no tan caros, ahora la Macbook vuela. Obviamente no es la Macbook Air con M2, pero sin duda no es el cacharro inservible que adopté.

Antes de la optimización, no terminaba de instalar las actualizaciones de inicio de sesión. Podían pasar 2 horas. Actualmente inicia sesión en 20 segundos.

Me costó solamente 145 $ y ahora estoy muy contento porque no solo tengo la confianza de optimizar otras Macbook, sino que puedo practicar configuraciones de red, programación, etc en MacOS.

Y en parte fue gracias a esas primeras prácticas que pensé que no me habían servido.